EPÍTOMES REVELADORES
José Manuel Álvarez Enjuto

Amaya Hernández (Madrid, 1980) no discurre a través de presencias físicas, objetos o elementos tangibles, comparece desde la ausencia, se muestra desde la memoria.

Sus trabajos se plantean como narrativas inmersas en los vacíos, como recursos a pretéritos recuperados por las sensaciones, los recuerdos. Son apariencias ilusorias, secretas, reales y presentes para quienes albergan en las reminiscencias antaños vividos, disfrutados desde las experiencias de convivirlas en tiempo real. Unos hechos que al dejar de ser, estar, se instalan en el pensamiento, en la imaginación y que se permite su regreso, su presente, desde la ausencia. Son presencias ausentes. Accesos a acontecimientos introspectivos, respuestas a entradas a la profundidad de los seres, a sus arcanos emocionales para revivirlos cuantas veces se quiera y no dejen de ser jamás. Y esa transición eterna, esa disposición a la infinitud lo consigue con la sola comparecencia de los recorridos que hace la luz de los días entrando por las ventanas de las habitaciones. Esa inundación de claridades recortadas y efímeras bañando esas estancias, son las que provocan, ese recurso evocador, esa necesidad memorística, esa necesidad experimental, esa necesidad de que el tiempo solo es una sensación espacial.